miércoles, 17 de agosto de 2011

Hay golpes en la vida, tan duros, yo no sé.

Sueño.

Te echás sobre mi cama, estás vestida como el día en que te suicidaste; estás risueña, se te ve contenta.
Me decís:
-Me mandé un moco mamá.
-Claro boluda, estás muerta, estás muerta -te grito
-Perdonáme mamá.


Gracias sueño, gracias.