sábado, 19 de enero de 2013

Dios, si existe, exagera.

Cuando a Fede le diagnostican septicemia,por E. Coli, después del cateterismo( pero ¿como? tan chiquito- sí señora)en el que se decide su intervención con una paliativa subclavio-pulmonar, porque tiene muy bajo peso en esa época para intentar otra cosa.O por las razones de Ellos. Son los pediatras los que nos reúnen y nos pasan un parte médico confuso, es el padre de Fede el que pregunta - Y ahora ¿ que se hace?- Rezar. Y el padre gritando.-¿me está diciendo que la vida de mi hijo está en manos de dios? Sí.
=No quiero saber, soy su mamá, la que en grado de Gran Desesperación y acatando órdenes médicas, aceptó reunirse con otras madres y abuelas a rezar el rosario, en los jardines del hospital.La superada, progresista,estudiosa del psicoanálisis, atea declarada, madre de Federico, Mercedes y Josefina.No sabía rezar el rosario, así que repetía mis Padrenuestros atrasados, porque el perdona nuestras ofensas no lo tengo demasiado aceitado, sigo diciendo:perdona nuestras deudas. Y una de las convocantes que sufre una, que sé yo, descompensación, y mi espíritu inquisitivo, pensando que histérica esta chica, y en una reja veo un mamboretá o Tata Dios, y en mi diálogo interno me confirmo, claro, esta chica vió el bicho, por eso grita: -¡Dios está aquí!. Y después reflexiono;la que vió el Tata dios fui yo,así que soy toda oídos. Si la vida de Fede depende de mi creencia que así sea. En esa época se había accidentado Alfonsín, por lo que un familiar, un obispo creo, estaba de púrpura, le dió a Fede el agua de socorro, por lo que mi hijo varón resultó el único bautizado,aunque después me tuve que bancar las caras de oscar, especialista en poner caras, por otro lado.Y bueno, me hubieras hecho caso, yo te había pedido que lo inscribas en lo simbólico, que le saqués el DNI, que lo anotés en River, que lo atés a la vida. Y vos preferís hacer sociales en el bar frente al italiano, y está todo bien, yo soy la asocial, pero me quedo, estoy con Fede absorbiendo el ambiente de la Terapia intermedia, las estampitas de San Pantaleón abandonadas en la pared que ahora custodian a mi hijo.Aprendo que el humor salva, cuando ya estás en el horno. Me lo enseñan padres que se van de alta con sus bb. Que uno se puede reir de esto tan terrible, y que esa risa humaniza, y también acerca a lo más Alto.Aprendo que la pregunta que Nunca hay que hacer es ¿porque? y mucho menos, ¿Porque a mí? ; es una cuestión de buen gusto, y ya que una es una egocéntrica infatuada, por lo menos reconocer que y ¿porque no a vos? es la respuesta más adecuada. Ah, las creencias. Cuando alguien tan soberbio empieza a creer medio que se fanatiza, y como tengo claro, creo en todo, panteísta como Giordano Bruno. Lo malo de que los hombres hayan dejado de creer en Dios no es que ya no crean en nada, sino que están dispuestos a creer en todo. Chesterton.