miércoles, 9 de septiembre de 2009

Héroes se necesitan



¿Quien le pone el cascabel al gato?
Nadie.
Los héroes hoy día, y tal vez siempre, nacen de la necesidad y el granizo.
No creo que alguien en su sano juicio se proponga: voy a realizar un acto de heroísmo en el día de hoy; me levanté con ganas de ser reconocido, de vencer mis naturales límites bio-socio-psicológicos y en un arranque de brillante habilidad derrotar al villano de turno.
Los superhéroes nacen de la imaginación humana, y tienen autor, copyright incluído.
Los héores míticos de toda una cultura y de un folcklore.
Por otra parte el villano puede ser tan gigantesco como una multinacional, un tornado, o un Estado malencarado. Ya no usan bigotes remilgados, gomina, no se frotan las manos ni ríen compulsivamente, mientras colocan la doncella en el aserradero.
Somos modernos, y dudo que existan esos aserraderos, y por supuesto las doncellas.

Nuestro héroe se levanta para ir a trabajar sin saber que ese día encontrará una oportunidad de festejar la vida, evitando una muerte, diciendo La Palabra que evita el suicidio, tal vez escribiendo un artículo inspirador o reflexionando a través de un símbolo y acercándonos a los que todavía no estamos preparados, alguna pequeña verdad que va abriendo paso a la Verdad.
Se encontrará con una tremenda dificultad, y sobreponiéndose, hará lo que cree correcto,
que en estos tiempos suele pasar desapercibido. Por eso son héroes anónimos. Pero sé que existen. He tenido la suerte de encontrarme con más de uno.