domingo, 6 de septiembre de 2009

Leono contra Munra, el inmortal.



El Verdadero y Feliz Guerrero es el que tiene un temperamento parejo y paciencia ante la provocación.
En el juego, un arranque de ira te hará perder.
Se dice perder los estribos, porque uno , lo que Piensa, ya no controla al salvaje caballo.
Si un boxeador se enoja y se empieza a pelear, seguro va a perder, la suerte lo abandona.
El Verdadero y Feliz Guerrero pelea sin malicia; es clemente con los débiles y los heridos; no sale a destruir la ley sino a procurar que se cumpla.
Corrige el equilibrio desequilibrado.
Siempre que hay injusticia el Verdadero y Feliz Guerrero estará con sus armas; siempre que los despiadados usen su fuerza él la contrarresta. Siempre que hay holgazaneria y deshonestidad, corrupción e impunidad, podemos esperar la llegada del Verdadero y Feliz Guerrero.
Estas conductas son tan necesarias para la salud de la sociedad y el individuo como la compasión y el amor fraternal.En esta época neurótica y sentimentaloide alguien tiene que gritar "Alto" al agresor y "Muévanse" a los que obstruyen el camino.
Sin sed de venganza.
Como una medicina.
Leyendo la desesperanzada columna de Quintín en Perfil, Razones para deprimirse, me puse a pensar, porque hasta ahora la sorda bronca no me dejaba salir del entumecimiento.
Y porque siento que ya hace 20 años, con distintos avatares, las antiguas fuerzas de la tierra transforman ese cuerpo decadente, en Munra el inmortal.