martes, 4 de agosto de 2009

Contante y sonante.


Las monedas tienen un origen oscuro, probablemente en Jonia, o en Lidia en el siglo VII ADC; lo cierto es que estaban cargadas de simbolismos.
Así los óbolos griegos tenían una lechuza símbolo de Palas Atenea, y las monedas celtíberas fueron tardías porque los celtas, a través de sus pensadores los druidas, no aceptaban como noble más que el trueque.
Pero mi intención es mostrar una moneda de mi infancia.
Eran de la época peronista pero circulaban en el 57' o en el 58', porqué las recuerdo.
Y tenían este simbolismo.
A unos los remitirá al campo.
A mi me suena a Deméter o Ceres, madre de Perséfone, y el ganado vacuno a Hathor una de las caras de Isis, Gran maga.
Este conflicto con el campo que se prolonga en el tiempo, el breve tiempo que vivimos como humanos, ¿es fruto de la necedad y/o el capricho?.
Némesis, señora del equilibrio cósmico, debería tener una moneda que circule por nuestra patria.