domingo, 30 de agosto de 2009

Déja vu.



Es un hombre muy elocuente, hablador, astuto, verdaderamente manipulador e hipócrita, que durante mucho tiempo aparentó ser un político modesto, pero hábil.
Adivina, adivinador.
La adulación como maniobra de manipulación se basa en aprovechar la debilidad hacia el halago y funciona precisamente en personas cuya agudeza de pensamiento es microscópica. Lo lamentable es que se torna un efectivo medio de manipulación.
Endulza los oídos, para luego enajenar.
Este artilugio, es conocido como demagogia.