sábado, 25 de julio de 2009

Día de Santiago Apóstol



Sant Iago, llegó según la leyenda desde su decapitación en Jerusalén hasta Padrón en la Provincia de La Coruña, que era, creo Iria Flavia en ese entonces.
Lo colocaron con su ataúd de mármol en un compostum-cementerio-. Hasta que en el año 813 se lo encuentra tras observar luces y resplandores, por eso también se piensa que Compostela es campo de la estrella.
Dicen que en su tumba está enterrado Prisciliano, el último druida gallego, decapitado por el uso de rituales mágicos que incluían danzas nocturnas, conocimiento de las hierbas y sus principios activos,y la práctica de la astrología.
Los priscilianistas comulgaban con leche y uvas, los clérigos llevaban el pelo largo, y se atrevían a andar descalzos. Incluían a las mujeres en sus reuniones.
Me entero que los abraxás de claro origen Gnóstico son atribuídos a este movimiento.
El sello de Abraxás tiene siempre un gallo, que fonéticamente suena como galo-galego-galés.
Este poema se atribuye a Prisciliano y siempre me emociona, porque resuena libertario y esperanzado:
Quiero desatar y quiero ser desatado.
Quiero salvar y quiero ser salvado.
Quiero ser engendrado.
Quiero cantar; cantad todos.
Quiero llorar: golpead vuestros pechos.
Quiero adornar y quiero ser adornado.
Soy lámpara para ti, que me ves.
Soy puerta para ti, que llamas a ella.
Tú ves lo que hago. No lo menciones
La palabra engañó a todos, pero yo no fui
completamente engañado.
  • Sea cual sea la verdad, Sant Iago que oculta a Prisciliano, o no, hoy es su día y el día de Galicia.