viernes, 24 de julio de 2009

Hexakosioihexekontahexafobia


El título que no pienso repetir, alude al temor irracional al número 666, el número de la Bestia.

Pero como en el popular cuento de La Bella y la Bestia, la única forma de vencer el miedo es aceptarlo. Tanto al número como a su impronunciable fobia.
Sabemos que saldremos, si salimos, fortalecidos.
Y no es cuestión de creencias, lo sabemos porque nos ha pasado, o porque les ha pasado a otros y hemos tenido la suerte de escucharlos.
Supongo que la lectura de lo que la Monita escribió sobre mí desató esta línea de pensamientos, y que la Bestia encarna en distintos momentos y en cualquier pobre gil.
Razón de más para encontrar la Bestia dentro nuestro.
La realidad es todo aquello que permanece cuando dejamos de creer en ello, o algo así, dijo mi amado P.K.Dick.
Porque la verdad existe más allá de nuestra subjetividad:
La verdad no demanda creencias.
Los científicos no unen sus manos cada domingo, cantando:
-¡Sí, la gravedad es real! ¡Tendré fe! ¡Seré fuerte! Creo en mi corazón que lo que sube tiene que bajar. ¡Amén!'.
Si lo hicieran, pensaríamos que están bastante inseguros de ello.
Por eso la fe es un asunto en la intimidad.
Y por eso la lucha con la Bestia es tan personal.
Y solo tenemos como hitos algunos humanos que la han expulsado.
Es esa gente que uno suele sentir como necesaria.