jueves, 25 de junio de 2009

Bendiciones.


Les doy las gracias y las bendiciones a quienes me leen.
Leí en uno de los blogs más concurridos, que la esencia del blogger era la exhibición, y la ambición de reconocimientos.
Sé, por los resultados, que muchos de los bloggers escriben para ser descubiertos por los editores, o para hacerse un nombre, o ganar concursos.
Tras un exámen de conciencia me dije que esa no es mi motivación.
En lo personal, me mueve la necesidad de intuir al que está detrás del blog, conocerlo por lo que escribe y también ,esperando que con buena voluntad se entienda lo que quiero decir. Y decir aquello que tal vez no pueda decir por inconveniente, o por ser demasiado personal.
Contar secretos que escucho, y que me parecen que tienen que ser difundidos.
Y cuidando mi trabajo, sin que se conozca mi nombre.
Tengo una familia que alimentar.
Cuando cerré la vida y la entropía, no sólo había cumplido un ciclo mágico de un año y un día; habían cambiado las condiciones que me hicieron abrirlo; y por otro lado me fuí dando cuenta de como iba la cosa esta de ser alguien que escribe en la blogósfera.
Con respecto a la medicina y la vida en guardia
me sigue dando vergüenza contar mis experiencias.
Los clínicos que logran sacar un edema agudo de pulmón, o que insisten en reanimar, cuando ya no hay esperanzas y logran sacar una Fibrilación ventricular me parecen héroes a mí. Los médicos de ambulancia que ponen en riesgo su vida para trasladar a un paciente merecen todo honor y toda gloria. A los cirujanos no los incluyo porque ellos ya tienen bastante alta su estima.