jueves, 11 de junio de 2009

En garde.


En esa incierta zona conocida como el Bajo Flores hay una estratificación social muy rígida y clasista.
No es lo mismo ser de la 1-11-14 que del barrio Ramón Carrillo.
En almas sensibles o suspicaces, la confusión puede generar indignación o dolor.
En estos días en uno de estos territorios hubo una trifulca; con muchos heridos de arma blanca, de arma de fuego y hasta heridos por lapidación.
Las razones tal vez le importen a nuestra zona chismosa; y juro que no las sé.
En estos días también, un paciente en tratamiento psiquiatrico se arrojó desde el piso cuarto; resultado de la caída, un desprendimiento parcial del cuero cabelludo, y tal vez, tal vez una lesión ínfima en columna lumbar.
Ese mismo día, horas después, dos albañiles caen de cinco metros(5 m), con el horrible resultado de fractura de pelvis, los dos.
Todos los que estábamos de ambo sufrimos por estas situaciones mucho más de lo imaginable.
La experiencia te sirve para poner cara de piedra, pero cuando de Pediatría traen el tercer caso de caída, esta vez un chiquito, ya no querés más.
Es sabido que en algunas guardias, los casos, digamos raros, vienen de a tres.
Y siempre se cumple.
Hace 15 días fueron casos de ahorcamiento: tres.
Pasaron más de 24 horas; y todavía no me repongo.